
MÉTODOS DE TRATAMIENTO DE LAS FRACTURAS
En nuestra entrada sobre Generalidades en el tratamiento médico de las fracturas comentábamos que las fracturas han de reducirse (restaurando su posición natural) y fijarse (manteniendo esta posición en el tiempo). En la entrada que nos ocupa, repasaremos brevemente las opciones que hay disponibles para llevar a cabo la fijación de los fragmentos óseos u osteosíntesis.
DISPOSITIVOS UTILIZADOS EN LA FIJACIÓN DE FRACTURAS
El sistema de fijación utilizado debería ser el adecuado al segmento afectado, a las características de la fractura, al paciente y a su entorno. Además de estabilizar la fractura, el dispositivo seleccionado habrá de ser capaz de permitir una adecuada transmisión de cargas al foco de fractura.

En nuestra entrada sobre Generalidades en el tratamiento médico de las fracturas comentábamos que las fracturas han de reducirse (restaurando su posición natural) y fijarse (manteniendo esta posición en el tiempo). En la entrada que nos ocupa, repasaremos brevemente las opciones que hay disponibles para llevar a cabo la fijación de los fragmentos óseos u osteosíntesis.
DISPOSITIVOS UTILIZADOS EN LA FIJACIÓN DE FRACTURAS
El sistema de fijación utilizado debería ser el adecuado al segmento afectado, a las características de la fractura, al paciente y a su entorno. Además de estabilizar la fractura, el dispositivo seleccionado habrá de ser capaz de permitir una adecuada transmisión de cargas al foco de fractura.
Tracción cutánea: se trata de aplicar fuerza longitudinal sobre el miembro afectado para mantener la alineación ósea. Hoy en día apenas se utiliza y se reserva para mantener temporalmente la posición mientras el paciente espera a la cirugía definitiva.
Vendajes: en el caso de fracturas de huesos pequeños y en ciertas localizaciones específicas, un vendaje puede ser suficiente para inmovilizar adecuadamente la zona.
Yesos, férulas o similares: se emplean para el tratamiento de fracturas relativamente simples, en pacientes con buen pronóstico (por ejemplo, niños) o en otros con bajas demandas funcionales (por ejemplo, fracturas de muñeca en ancianos).
MÉTODOS QUIRÚRGICOS:
– Tracción esquelética: sigue el mismo principio de la cutánea, pero se usan tornillos o pines anclados al hueso para transmitir la fuerza. Sólo se usa de modo intraoperatorio para mantener la alineación de los fragmentos.
– Clavos intramedulares: barras metálicas que se introducen a lo largo del hueso fracturado. Habitualmente se bloquean con la ayuda de tornillos o pernos. Se usan en fracturas de huesos largos como fémur, tibia o húmero.
– Placas y tornillos de osteosíntesis: son placas que se atornillan al hueso y suelen emplearse para el tratamiento de fracturas articulares, pues permiten un buen control de fragmentos pequeños.
– Fijadores externos: tutores que van por fuera de la piel y fijan el hueso por medio de tornillos o agujas, de modo similar a un andamio. Por su poca invasividad, se utilizan cuando hay infección o probabilidad de infección (fracturas abiertas) o para la corrección de deformidades óseas.



